martes, 24 de abril de 2007

Esa noche tuviste el poder de desnudar mi alma, frágil me aferré a tus brazos, sentía frío y mucho miedo, pude transportarme en el tiempo y sentir en carne propia lo que con tanto dolor había escondido en una parte olvidada de mi corazón, lograste acariciar esas heridas viejas logrando sanarlas y abriendo espacio para que entraras, pero no veo llegar el momento en que por fin vengas por mí y deje de atormentarme por hacerte sentir bien, que sea yo la que se de el lujo de sentarse a esperar y recibir todo lo que tu cuerpo quiera entregar hasta que ya no pueda mas de saciar mi querer, de no tener miedo al error y ser perdonada, comprendida. Sé lo que quiero y lo conseguiré, eres adicto a mi confianza, pero no puedo evitar que escuches en silencio mi inquietud, pero todas esas ideas tumultuosas en mi cabeza las dejas atrás con una mirada dulce y una sonrisa. Siempre hay un camino fácil y no lo pienso tomar, no quiero regresar, eres tú el único a quien quiero ver, escuchar, sentir, pensar…te quiero tanto mi amor.

No hay comentarios: