jueves, 15 de abril de 2010

cayendo hasta el fondo...


Es increíble como en este mes de cada año necesito de ti, o mejor dicho, no te necesito, estás ahí y punto, descontrolando mis sentimientos, eres un estado de consciencia deplorable, te odio pero no puedo dejar de sentirte, a caso no puedo ser relativamente feliz de manera prolongada, siempre me tienes que dejar caer hasta al fondo sin sentido, basta ya de botar lágrimas por nada, pero es la única manera de drenar. Definitivamente quieres que vea esa vulnerabilidad que ya no existe, no entiendes que ya no siento? ya no puedo cambiar el pasado, y no quiero seguir viviendo de los recuerdos. Va mas allá de mi pedacito de ser, es algo más personal. Siento que a medida que pasan los años es más fuerte y me da miedo que todo lo que he tratado de controlar se me escape de las manos. No quiero terminar como ella, no quiero vivir en mi propio mundo. Quiero ver la realidad. Esperaré que pase de nuevo esta tormenta, suplicando que él no se canse y se vaya de mi vida, no sé que haría, ya no sé estar sola, o creo que ya lo estoy, siempre lo he estado. Pero al menos sé que está ahí y lo intenta, me acompaña en mi soledad.

martes, 1 de septiembre de 2009

Ser madre...


Al comienzo todo es tan confuso, ves algo tan frágil y sensible cerca de ti, una nueva vida que acabas de traer al mundo, el cual sabes que esta lleno de cosas dificiles y duras... no sabes que hacer, no sabes como hablarle, sólo te preocupa como cuidarás de él. Tantas preguntas sin respuestas, tantos miedos. Pero al final, nada te importa, solo un gesto te llena y te da fuerzas para aprender junto a él todo lo necesario para sobrevivir en la vida.

Poco apoco te dejas llevar por el instinto, dejando atrás los consejos de los viejos, dejando los miedos a un lado y dejándo que el río busque su cause. Cuando menos lo esperas tienes la situación en tus manos, no habrá nadie mas que tú que pueda conocer mejor a tu hijo. Es tan satisfactorio, que ese pedacito de vida, sea dueño de tu corazón, de tu tiempo, de tus responsabilidades, de tus ganas de reír, de llorar y de luchar. No cambiaría esto por nada del mundo. Sí, lo sé dije que estaba llena de arrepentimientos, que hironía, al parecer todo tiene un por qué en esta vida.

Sólo me queda disfrutar de cada segundo, de sus gestos, de su olor, de su calor, porque crecen tan rápido, y nos muestran como el tiempo pasa como un torbellino sin darte cuenta...

domingo, 24 de mayo de 2009

En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, un arrepentimiento irreversible, un sueño inalcanzable y un amor inolvidable...

No pude evitar citar esta frase entre mis escritos, es bastante real e irónica a la vez. Palabras, palabras que marcan miles de recuerdos en mi memoria, y que sé que nunca las voy a olvidar, sino a aprender a vivir con ellos sin dejar que perturbe mi presente, presente que llevo dentro de mí y que es lo único real, puro y sincero que tendré conmigo, mi razón por la cual podré seguir soñando o mejor, para alcanzar mis metas. Creanme, no soy la sombra de lo que una vez fui, o tal vez entá muy dentro de mí para hacerme crecer cada día más con lo aprendido. Nunca imaginé estar aquí, tan tranquila y a la vez perturbada por el pasado lleno de arrepentimientos.

Te extraño!, sólo yo sé que existes y él me lo recordara cada minuto de su existencia, por eso siempre serás inolvidable para mí.

Te amo.

jueves, 3 de abril de 2008

Hace casi un año atrás que no me encontrabas, o mejor dicho, no te buscaba, digamos que no estaba tan aturdida como casi siempre estoy, solo lograba en mi ausencia ordenar un poco las cosas, pensé que sería más fácil, pero estaba equivocada, no se cuantas veces más tenga que acudir a ti, espero que no tantas, duele un poco hacerlo porque casi siempre la fuente de inspiración no es el más ideal. Aquí me tienes, pensaba despedirme hace poco, pero como siempre, logras que todo cambie radicalmente. Sé que no estaré en el mismo cuarto oscuro, ni en el pozo más hondo, pero si bastante cerca, como para desear no estar aquí, en el mismo punto donde comenzó todo...

martes, 24 de abril de 2007

Esa noche tuviste el poder de desnudar mi alma, frágil me aferré a tus brazos, sentía frío y mucho miedo, pude transportarme en el tiempo y sentir en carne propia lo que con tanto dolor había escondido en una parte olvidada de mi corazón, lograste acariciar esas heridas viejas logrando sanarlas y abriendo espacio para que entraras, pero no veo llegar el momento en que por fin vengas por mí y deje de atormentarme por hacerte sentir bien, que sea yo la que se de el lujo de sentarse a esperar y recibir todo lo que tu cuerpo quiera entregar hasta que ya no pueda mas de saciar mi querer, de no tener miedo al error y ser perdonada, comprendida. Sé lo que quiero y lo conseguiré, eres adicto a mi confianza, pero no puedo evitar que escuches en silencio mi inquietud, pero todas esas ideas tumultuosas en mi cabeza las dejas atrás con una mirada dulce y una sonrisa. Siempre hay un camino fácil y no lo pienso tomar, no quiero regresar, eres tú el único a quien quiero ver, escuchar, sentir, pensar…te quiero tanto mi amor.

martes, 10 de abril de 2007

Al fín te encontré...

Cobijado por falsas esperanzas te dijo que así es la vida, qué barbaridad, las idioteces que se le ocurrían. No había más diálogo contigo! Ella no era más que una mujer recurrente de las cosas ordinarias! Hablaba, claro que hablaba, de nada, no analizaba las cosas que decía, no reparaba en las consecuencias de sus frases sin argumento. Para ella el fracaso es de otros menos el propio, como siempre buscando un culpable de sus errores y la decisión más fácil. Te quiso, creo que eso dijo, le creíste, alguna vez sentiste esa magia que proyectaba su amor a través de tus ojos, pero no te valoró, basta! Bien que terminaste, porque ahora cerraste finalmente el capítulo que trataba de ella y abriste camino para que yo sin querer indagara en tu vida.

Curiosidad es lo que primero que despertaste en mí, esa adoración por un ser tan indefenso, la razón por la cual sé que sigues adelante sin demostrar vulnerabilidad alguna. Bastó solo unas horas para dejarme seducir por esa mirada tan segura y profunda, me tienes en tus manos sin defensa, sin restricciones, con ganas de cambiar por completo tu concepto de compartir con una mujer que se supere a tu lado, con la cual puedas conversar de manera agradable y comprensible, una mujer que te represente, que te ame y que a la vez ese sentimiento tú también lo transmitas… y a pesar que todo pasó de un día para otro, lo que menos siento es arrepentimiento, estoy feliz porque llegaste en el momento indicado y lo improvisado es lo que le da ese toque especial a esto. Proyectarnos a futuro, es mi inspiración. Sentirme en las nubes. Eres mágico, lo que siempre había anhelado, me atrevería decir que hasta mejor, ni en sueños llegué a asemejarte.

lunes, 8 de enero de 2007

Sentimiento muerto...

Ya me resigne a no sentir igual, a no ser tan exigente a la hora de esperar, ya te tengo, eso quise, solo lucho día tras día para mantenerte conmigo, pero se me hace difícil. Estar por estar, solo eso. No se si es sano, pero la exigencia se desvanece con el tiempo. Guardo sentimientos, no sé para quién, caricias, gestos de amor, coincidencias cotidianas, lo simple de mi vida. Si estarás mañana, no me das seguridad para creerlo, devuélveme la necesidad de verte, de erizarme tan solo al sentirte, de llegar al cielo al entregarme. No se si necesito esas emociones o lo necesito a él. Dame claridez para poderte amar algún día que no sea lejano, odio este hueco en el que me hundió, duele, quema, fatiga.

sábado, 17 de junio de 2006

Amar algo intangible...

Nuestro encuentro algo casual, deseo incesante que me llevo hasta ti, como cualquier otro, un antojo más que debía conseguir, como el que siempre buscaba. Al fin te tuve entre mis brazos, una noche de locura, caricias cercanas, me llevaron hasta tu cama acompañado de una alta dosis de alcohol. Lujuria, ganas de ti, es lo que desbordaba por los poros de mi piel, tu aroma me excitaba a tal punto de no sentir límites de mi sed sexual, sentirte cerca, besar cada rincón de tu cuerpo, fue único, casi perfecto, intenso, como yo, como nunca imaginé experimentar, tan irreal que pensé que no volvería a ocurrir, pero pronto se convirtió en un circulo vicioso, solo buscarte cuando creía necesitarte, sin compromisos, mientras seguía con mi búsqueda de la perfección, probar de todo, quedarme exhausta de lo prohibido, aunque siempre teniéndote presente.


Pasado un tiempo, decidí limitarme a lo normal, compartir solo con una persona que no eras tú. Obstinada de lo vacío y monótono, consiguiendo solo el fracaso y la desilución, esa misma que me llevo hasta ti y a todos esos que me hacían una noche felíz, libre, pero nunca satisfecha.

Yacía desesperada y apareciste de manera inesperada y sin tan siquiera imaginarme que traerías un rayo de luz a tanta oscuridad que me invadía, compartiendo lo único que ambos disfrutábamos de manera ocasional; por poco empezaba a entender que no era lo de siempre, era más que perfecto, era tan carnal como tierno, acaso se puede combinar ambos?, no, no me lo permito!, es tan nuevo en mi camino que pensé consumado y me toma totalmente por sorpresa sin tener respuestas a lo que debía hacer, simplemente quise dejarme llevar, sin miedos, era imposible pensarlo y menos sientiendo que era recíproco.

Despertar en una mañana cualquiera, sin saber el lugar donde estaba, alejada por completo de lo usual, estabas ahí, con los ojos cerrados y yo contemplando tu sueño, te veías tan indefenso, tan vulnerable que solo pensar en tocarte de manera sutil era como tratar de no romper una copa de cristal, así que me limité a seguir observándote, a detallar cada respiración, cada rasgo de tu rostro hasta que al fín despertaste y me diste un beso tan especial, tan mágico y sutil, me envolviste entre tus brazos dejándome con solo un suspiro de satisfacción. Te sentía tan mío que tenerte unos segundos lejos era como si me arrancaras una parte de mí, me volviste tan dependiente de ti y yo aún sin saber que hacer, solo quería tenerte todo el tiempo a mi lado.

La situación se escapó de mis manos, te diste cuenta de lo que sentía y sin preámbulos te distanciaste, porque estabas tan confudido como yo. Poco a poco intenté alimentar tu corazón y curar las heridas del pasado sin presionarte, pero no fue suficiente, solo obtuve una gran amistad y confianza, llegando al comienzo de todo.

Tocó la hora de partir a las responsabilidad cotidianas, con una sensación de tristeza, pero a la vez satisfecha de lo que vivimos; pasar la página, es lo que hice para no perturbarte.

Razoné en mi pasado y en lo que me convertí, me hiciste entender que era un ser incompleto e inconforme, que le daba importancia a cosas tan insignificantes desperdiciando lo tenido. Me diste la oportunidad de seguir a tu lado como confidente y respeté tu decisión y aquí estoy, llena de mucha tranquilidad y estabilidad emocional, protegiéndote desde lejos.

sábado, 19 de noviembre de 2005

Espectativas distintas de esa noche, jamás pensé que sería de esa manera, tu dolor se reflejaba en mis lágrimas invadidas de decepción, solo un gran vacío dejaste en mi alma, mataste toda esperanza alguna, estoy muerta en vida, todos mis sentidos actúan por inercia. La impotencia de no poder recuperar toda una vida es lo que me angustia a gran escala, camino sin rumbo fijo porque mi camino era a tu lado, pero ya no eres ni la sombra de lo que alguna vez pude ver, solo me queda esperar, pero sin anhelar el pasado, ya estoy agotada, continuaré utilizando ese caparazón, obra maestra de tu amargura, dejaré que caiga sobre mis pies y mientras seguiré observádome en el espejo con mi rostro lleno de fatiga y que trato de esconder tras mi sonrisa.


Necesito descargar emociones y dejar que mi tormenta fluya, pero a veces noto como me dejo llevar, simplemente me arrastra, es cuando realmente me asusta de todo e intento poner fin, pero es tarde y mi mente se vuelve tumultuosa, siento que el mundo cae sobre mí, gritándome una vez mas que no encontré la salida.

Cuantas cosas que hice, errores cometidos, mi insesatez, mi egoísmo y que por mi culpa sufriste y te arrastré conmigo a este túnel sin luz, a este laberinto que es la vida agridulce.Ahora planteo que cosas buenas puedo ofrecer, es lo único que me queda y no hallo respuesta alguna, sé que suena duro pero me aparto quizá para lamerme mis propias heridas.

Sigo divagando por mil caminos, buscando sin buscar y sin saber que quiero, pero es así, cada día que pasa sintiéndome mas vacía, es como si ya me conociese el paisaje de la vida, y de alguna manera necesitase otras cosas más frescas. Quizás en un futuro esté de nuevo encima de la ola o me deje hundir a merced de ella de una vez por todas, le haría un favor a la humanidad.

lunes, 17 de octubre de 2005

El reloj baja las agujas como un filo que me descubre, como sin querer, enumerando cicatrices. Quizás no sea el mejor momento para un balance de lo que he perdido, pero me corren las secuelas del tiempo, esas que hasta estas alturas me están haciendo dudar de mi propia inmortalidad, pero ahora que puedo decir con cierta propiedad que soy dueña de un pasado que me lleva a nombrar cosas que ya no existen, ahora que estoy parada y la vista se me pierde cuando miro hacia atrás, digamos que estoy a tiempo para descubrir que me he perdido y por qué algo de lo que perdí aun no tiene esperanza de que lo encuentre.

La lista de cosas perdidas la supongo infinita y es así porque una de las cosas que perdí fue justamente esa lista y la costumbre de llorar lo que ya no tengo. He perdido algún que otro recuerdo, esos hacedores de sueños que eran mis juguetes, mi asombro de niña al ver una muñeca de trapo, varios amores temporales que me consumieron tiempo, que lo debí haber dedicado a mi único amor verdadero que tuve alguna vez, perdí los rincones de la soledad, espacios invadidos por los reclamos de fatiga, los saltos de un payaso sin gracia y sueños por un rato que al tiempo me encontraron por ahí.

He perdido amigos que me perdieron a mí, cosas materiales que tuve y las que no las perdí por las dudas, claro que hay cosas que no pierdo, como mi traje de melancolía, esa que cada vez que puedo lo luzco impecable, para que me ayude a ver la vida mas lentamente, como en una tarde de lluvia, con el cielo estrellado y las goteras salpicando mis pies descalzos.